China
registró en 2015 su menor crecimiento en un cuarto de siglo, según datos
divulgados, que aumentaron la presión sobre las autoridades para evitar un
aterrizaje brutal del país que desde hace años oficia de motor de la economía
mundial. La expansión del
Producto Interno Bruto (PIB) de la República Popular China fue el año pasado de
6.9%, la más baja desde 1990, cuando había crecido un 3.8%, en un contexto de
aislamiento provocado por la represión el año anterior del movimiento
prodemocrático de la Plaza Tiananmen de Pekín.